martes, 31 de diciembre de 2013

PARA ESTE NUEVO AÑO...


Quiero desearles un MUY BUEN AÑO 2014 con este texto de mi autoría ilustrado por esta maravillosa foto de Galicia de mi querido amigo y gran fotógrafo Xoan Arco da Vella.



Foto: Xoan Arco da Vella.


A pocos pasos de cruzar el puente
hacia el Nuevo Año, quiero desearte que,
en tu mochila de caminante,
cargues 

muchos sueños por realizar,
paciencia para alcanzarlos,
risas para hacer más fácil el camino
y que estés rodeado de buenos amigos
para vencer los obstáculos
y disfrutar de los logros.

¡FELIZ AÑO NUEVO!
Con todo mi cariño,
Georgina.



domingo, 29 de diciembre de 2013

MI DESEO PARA ESTA NAVIDAD







Que el amor renazca en cada encuentro,
Que tu mirada retenga el asombro de la infancia
Que conserves la fuerza para nuevos desafíos
Y que cada mañana que despiertes
recuerdes agradecer por el milagro de la vida.

Abreviando,
quiero desearte lo que pido para mí,
Que el espíritu de la Nochebuena
potencie el lado luminoso
de nuestros corazones.

¡Que tengas una MUY FELIZ NAVIDAD!
Con todo mi cariño,

Georgina.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

LAS PAREDES BLANCAS (cuento)

Hoy, a pedido de una amiga de Galicia, comparto un cuento al que titulé "Las paredes blancas". Espero que les guste. ¡Muchas gracias!.


Las paredes blancas


Era una tibia mañana primaveral y el sol se colaba por las rendijas de la persiana que, al encontrarse algo entreabierta, permitía ver las flores de los flamboyanes que poblaban la plaza de enfrente.

No cabía en mí más felicidad, tenía en mis brazos a mi bebé recién nacido. Había sido duro el parto, había sufrido tanto con el esfuerzo de ayudar a ese diminuto ser a salir a la vida exterior. Las contracciones me habían agotado, con ese ritmo constante que no me dejaba ni retomar el aliento entre una y otra. Los dolores habían comenzado a media mañana del día anterior y no fue hasta la madrugada del día siguiente, que me llevaron a la sala. Ya tenía mis serias dudas de poder dar a luz a mi hijito. El miedo se me aparecía cobardemente entre una y otra contracción. Trataba de recordar las enseñanzas de las clases de preparación, en las que nos aconsejaron usar el ritmo de la respiración para relajarnos. Pero nada lograba tranquilizarme.

Y después de toda esa lucha, logrando vencer temores, ya tenía a mi niño en brazos. Lo miraba dormitar con su carita tan pequeña, aún enrojecida por el esfuerzo que había hecho, su boca que se movía succionando buscando el alimento. Me lo puse en el pecho y sentí la más maravillosa sensación que una mujer pueda vivir.

Mientras nos acostumbrábamos el uno al otro, aunque ya nos conocíamos después de tantos meses de estar juntos, se abrió la puerta de la habitación. Entró una mujer de mediana edad, con porte decidido y ojos vivaces, metida en su uniforme de enfermera. Nos miró con ternura y me comentó que el bebé era muy tranquilo, al mismo tiempo que me alcanzaba un pequeño biberón. Me indicó que, si no era suficiente mi leche, debía darle el biberón. Luego salió cerrando la puerta con sumo cuidado.

Desperté de un sueño muy profundo, agotada, miré a mi alrededor y vi las paredes blancas de la habitación del hospital. Dónde estaba mi bebé, no lo veía a mi lado ni sentía su llanto. Tenía una pesadez enorme en la cabeza, me sentía algo mareada y tenía mucha sed, sentía la boca seca. Busqué el timbre para llamar a la enfermera.

A los pocos minutos, entró la misma enfermera de ojos vivaces que ya había estado, en anteriores ocasiones, en la habitación. Le pedí un vaso de agua y, ansiosa, pregunté por mi bebé. Entonces bajó los ojos y miró sus zapatillas blancas, hizo una pausa que me pareció eterna y, con la voz muy baja, apenas audible, me dijo que lamentaba tener que darme la noticia, el niño había nacido muerto.

¡No!, grité, ¡no puede ser!, si lo tuve en mis brazos, y ella continuaba con la misma postura como transmitiéndome su impotencia. Ahora vendrá el doctor y le explicará lo que sucedió, me dijo. Yo no escuchaba, seguía gritando que no podía ser, que no era verdad. Mientras las lágrimas caían por mis mejillas, busqué un pañuelo en la mesita de luz y ahí lo ví, ahí estaba el pequeño biberón vacío.

Georgina Bortolotto

domingo, 13 de octubre de 2013

miércoles, 18 de septiembre de 2013

MI CIELO


Quiero compartir un nuevo poema de mi autoría, ilustrado nuevamente por la gran fotógrafa y artista Mar Veiga.





sábado, 20 de julio de 2013

A MIS AMIGOS



Otro 20 de julio más, otra oportunidad para agradecer por la bendición de tener a esos amigos que me ayudan a transitar la vida acompañada, a los que puedo tocar si estiro la mano, con los que puedo hacer más llevaderos los dolores y con los que la risa suena ancha y profunda, como expandida, con amplificadores. Esos amigos que me abrazan fuerte y me hacen sentir contenida, o aquellos que con sus palabras me acarician, y esos amigos que además son familiares, porque también tengo la dicha de tener amigos con lazo reforzado por la sangre. 

El psiquiatra español Enrique Rojas dice que "es el plato fuerte en el banquete de la vida". Describe a la amistad como una forma del amor que se caracteriza por tener tres componentes: donación, confidencia y complementariedad. Y cuán cierto es que en ese proceso nos encontramos con alguien a quien nos abrimos, donamos una parte muy íntima de nuestra alma, confiamos en esa persona y nos entendemos complementándonos. Y crecemos en ese encuentro, salimos reforzados, nos sentimos tan bien cultivando ese vínculo que buscamos a esa persona para compartir opiniones, para pedir consejos, para multiplicar las alegrías y los disfrutes, porque no hay nada mejor que contemplar un paisaje que nos quita el aliento al lado de un amigo.

Foto: Macarena Alvarez Bortolotto
Y quiero hacer dos reflexiones más, muy interesantes, sobre la amistad. Dice Paul Auster que las mejores amistades, las más duraderas, se basan en la admiración. Por qué admiramos a alguien? por lo que hace, por lo que es o por cómo se las arregla para andar por el mundo. Agrega "esa admiración lo ennoblece, lo realza ante tus ojos, lo eleva a una posición que, a tu juicio, es superior a la tuya. Y si esa persona también te admira a tí -y por lo tanto te ennoblece, te realza, te eleva a una posición que considera superior a la suya- entonces os encontrais en condiciones de absoluta igualdad. Ambos dais más de lo que recibís, los dos recibís más de lo que dais, y en la reciprocidad de ese intercambio, florece la amistad". Escribió Joubert "Siempre perdemos la amistad de aquellos que pierden nuestra estima".

La otra reflexión es sobre la amistad y el amor. También dijo Joubert "Sólo debes elegir por esposa a la mujer que escogerías como amigo, si fuera hombre". Siguiendo el pensamiento de Paul Auster, él sostiene que la amistad es un componente fundamental del amor ya que "el matrimonio es sobre todo una conversación y si marido y mujer no encuentran un modo de ser amigos, su unión tiene pocas posibilidades de subsistir" (http://www.lanacion.com.ar/1529014-coetzee-y-auster-carta-a-carta). Coincido con Auster, en la pareja hay que cultivar permanentemente el encuentro, esas tres características que mencionamos más arriba (donación, confidencia y complementariedad), y en ese intercambio conocernos mejor a nosotros mismos.

Para finalizar comparto esta poética afirmación de Enrique Rojas: "la amistad está enraizada en las costuras del alma". Así que trataré de que las raíces con mis amigos sigan creciendo y fortaleciendo nuestros lazos. ¡Gracias amigos queridos por existir en mi vida!

Escuchemos a la dulce Françoise Hardy cantando L'Amitié: 


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L'amitié

Beaucoup de mes amis sont venus des nuages
Avec soleil et pluie comme simples bagages
Ils ont fait la saison des amitiés sincères
La plus belle saison des quatre de la Terre
Ils ont cette douceur des plus beaux paysages
Et la fidélité des oiseaux de passage
Dans leurs cœurs est gravée une infinie tendresse
Mais parfois dans leurs yeux se glisse la tristesse
Alors, ils viennent se chauffer chez moi
Et toi aussi, tu viendras
Tu pourras repartir au fin fond des nuages
Et de nouveau sourire à bien d'autres visages
Donner autour de toi un peu de ta tendresse
Lorsqu'un autre voudra te cacher sa tristesse
Comme l'on ne sait pas ce que la vie nous donne
Il se peut qu'à mon tour je ne sois plus personne
S'il me reste un ami qui vraiment me comprenne
J'oublierai à la fois mes larmes et mes peines
Alors, peut-être je viendrai chez toi
Chauffer mon cœur à ton bois

sábado, 29 de junio de 2013

HUYE

¡Hola amigos!
hoy vuelvo con un poema que me ha vuelto a ilustrar la gran fotógrafa y querida amiga almeriense, Mar Veiga. Espero vuestros comentarios. ¡Muchas gracias!.