sábado, 20 de julio de 2013

A MIS AMIGOS



Otro 20 de julio más, otra oportunidad para agradecer por la bendición de tener a esos amigos que me ayudan a transitar la vida acompañada, a los que puedo tocar si estiro la mano, con los que puedo hacer más llevaderos los dolores y con los que la risa suena ancha y profunda, como expandida, con amplificadores. Esos amigos que me abrazan fuerte y me hacen sentir contenida, o aquellos que con sus palabras me acarician, y esos amigos que además son familiares, porque también tengo la dicha de tener amigos con lazo reforzado por la sangre. 

El psiquiatra español Enrique Rojas dice que "es el plato fuerte en el banquete de la vida". Describe a la amistad como una forma del amor que se caracteriza por tener tres componentes: donación, confidencia y complementariedad. Y cuán cierto es que en ese proceso nos encontramos con alguien a quien nos abrimos, donamos una parte muy íntima de nuestra alma, confiamos en esa persona y nos entendemos complementándonos. Y crecemos en ese encuentro, salimos reforzados, nos sentimos tan bien cultivando ese vínculo que buscamos a esa persona para compartir opiniones, para pedir consejos, para multiplicar las alegrías y los disfrutes, porque no hay nada mejor que contemplar un paisaje que nos quita el aliento al lado de un amigo.

Foto: Macarena Alvarez Bortolotto
Y quiero hacer dos reflexiones más, muy interesantes, sobre la amistad. Dice Paul Auster que las mejores amistades, las más duraderas, se basan en la admiración. Por qué admiramos a alguien? por lo que hace, por lo que es o por cómo se las arregla para andar por el mundo. Agrega "esa admiración lo ennoblece, lo realza ante tus ojos, lo eleva a una posición que, a tu juicio, es superior a la tuya. Y si esa persona también te admira a tí -y por lo tanto te ennoblece, te realza, te eleva a una posición que considera superior a la suya- entonces os encontrais en condiciones de absoluta igualdad. Ambos dais más de lo que recibís, los dos recibís más de lo que dais, y en la reciprocidad de ese intercambio, florece la amistad". Escribió Joubert "Siempre perdemos la amistad de aquellos que pierden nuestra estima".

La otra reflexión es sobre la amistad y el amor. También dijo Joubert "Sólo debes elegir por esposa a la mujer que escogerías como amigo, si fuera hombre". Siguiendo el pensamiento de Paul Auster, él sostiene que la amistad es un componente fundamental del amor ya que "el matrimonio es sobre todo una conversación y si marido y mujer no encuentran un modo de ser amigos, su unión tiene pocas posibilidades de subsistir" (http://www.lanacion.com.ar/1529014-coetzee-y-auster-carta-a-carta). Coincido con Auster, en la pareja hay que cultivar permanentemente el encuentro, esas tres características que mencionamos más arriba (donación, confidencia y complementariedad), y en ese intercambio conocernos mejor a nosotros mismos.

Para finalizar comparto esta poética afirmación de Enrique Rojas: "la amistad está enraizada en las costuras del alma". Así que trataré de que las raíces con mis amigos sigan creciendo y fortaleciendo nuestros lazos. ¡Gracias amigos queridos por existir en mi vida!

Escuchemos a la dulce Françoise Hardy cantando L'Amitié: 


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L'amitié

Beaucoup de mes amis sont venus des nuages
Avec soleil et pluie comme simples bagages
Ils ont fait la saison des amitiés sincères
La plus belle saison des quatre de la Terre
Ils ont cette douceur des plus beaux paysages
Et la fidélité des oiseaux de passage
Dans leurs cœurs est gravée une infinie tendresse
Mais parfois dans leurs yeux se glisse la tristesse
Alors, ils viennent se chauffer chez moi
Et toi aussi, tu viendras
Tu pourras repartir au fin fond des nuages
Et de nouveau sourire à bien d'autres visages
Donner autour de toi un peu de ta tendresse
Lorsqu'un autre voudra te cacher sa tristesse
Comme l'on ne sait pas ce que la vie nous donne
Il se peut qu'à mon tour je ne sois plus personne
S'il me reste un ami qui vraiment me comprenne
J'oublierai à la fois mes larmes et mes peines
Alors, peut-être je viendrai chez toi
Chauffer mon cœur à ton bois